Inicialmente le da gracia y lanza una carcajada exagerada, pero al ver la cara de donde provino la frase en un tono serio, cambia la risa por sorpresa, siente en sus dedos un ruido como a vidrio roto y cuando los mira por sus brazos corre un río de sangre y vino de un rojo imposible.
lunes, 14 de noviembre de 2016
Compenetración
Francisco mira el vaso que tiene en sus manos, los hielos flotando, el frío pasando a sus dedos, cuando lo interrumpen unas palabras que dicen algo así como: "estás mirando muy fijo el vaso, se va a romper".
Inicialmente le da gracia y lanza una carcajada exagerada, pero al ver la cara de donde provino la frase en un tono serio, cambia la risa por sorpresa, siente en sus dedos un ruido como a vidrio roto y cuando los mira por sus brazos corre un río de sangre y vino de un rojo imposible.
Inicialmente le da gracia y lanza una carcajada exagerada, pero al ver la cara de donde provino la frase en un tono serio, cambia la risa por sorpresa, siente en sus dedos un ruido como a vidrio roto y cuando los mira por sus brazos corre un río de sangre y vino de un rojo imposible.
lunes, 18 de julio de 2016
Alma radiante
Soy un fantasma esta noche. Deambulo por lugares y soy frío. Amo las noches porque lo que realmente brilla se intensifica; las luces del alumbrado público, los instrumentos, los ojos, el alcohol. Cuando llueve, el asfalto se espeja y refleja. Como esta noche.
Soy un fantasma todas las noches. Miro pasar gente con alcohol en sus manos. Todas las noches. La música acompaña los movimientos de los cuerpos, bailen o no. Algunos solamente esquivan. Yo paso entre ellos, atravieso los cuerpos y las paredes. Y hace frío. Como si la primavera cada vez durara menos. Ahora llueve. Las personas no se dan cuenta. Tal vez tampoco se dan cuenta que ya es primavera y que salieron algunas flores, desafiantes. Estoy sentado en el cordón, mirando las luces de los autos y mi cara que solo yo veo. Soy un fantasma. No sé si esta es mi cara o es el recuerdo de ella. Pero algo se refleja ahí en el suelo. Estoy brillando.
Soy un fantasma todas las noches. Miro pasar gente con alcohol en sus manos. Todas las noches. La música acompaña los movimientos de los cuerpos, bailen o no. Algunos solamente esquivan. Yo paso entre ellos, atravieso los cuerpos y las paredes. Y hace frío. Como si la primavera cada vez durara menos. Ahora llueve. Las personas no se dan cuenta. Tal vez tampoco se dan cuenta que ya es primavera y que salieron algunas flores, desafiantes. Estoy sentado en el cordón, mirando las luces de los autos y mi cara que solo yo veo. Soy un fantasma. No sé si esta es mi cara o es el recuerdo de ella. Pero algo se refleja ahí en el suelo. Estoy brillando.
martes, 19 de abril de 2016
Un sueño perdido entre la mañana de un jueves y el infinito
El sueño empezaba en primera persona, como una experiencia previa al turno de una cancha de fútbol. Era una mañana de otoño, ella ya estaba esperando en una mesa que decía Pepsi, nos miramos como una vez nos miramos en el recital de Suarez, de lejos, las manos saludando y las miradas eludiéndose y encontrándose en lo que parecía el costado de una cancha de paddle. Me senté y hablamos de hacer un cover de Galaxie 500. Cuando entramos a la cancha era en verdad una sala de ensayo y me encontré en pantalón corto y con un bajo en las manos. En ese momento el sueño se difuminaba entre los rayos de sol y el gato de la vecina acomodándose en mis pies.
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